Oda al 14 de febrero…
Lunes 13 de febrero, 2012 - Garabateado por: CaifoDios, si este año el mundo se ha de acabar,
mandame a quien amar,
o ya de jodido,
¡mándame con quien pecar!
Atentamente, #ForeverAlone.
Aplausos.
![]()
Dios, si este año el mundo se ha de acabar,
mandame a quien amar,
o ya de jodido,
¡mándame con quien pecar!
Atentamente, #ForeverAlone.
Aplausos.
![]()
Aquí una prueba de que la exitosa campaña publicitaria “Think Different” lanzada por Apple en 1997, no era elitista, como algunos piensan, sino más bien, una invitación a salirse de lo convencional, a romper el molde. Es una muestra la actitud que ha caracterizado a la compañia desde sus origenes. “Una mezcla entre la tecnologia y artes liberales”, decia Steve Jobs. Tambien es un grito de “aquí estamos de nuevo!” a quienes fueron siempre los clientes mas fieles de Apple, los creativos. Músicos, diseñadores, arquitectos, etc.
En un momento en que Apple resurgía de la oscuridad gracias al liderazgo de Jobs, el tono de la campaña fue perfecto.
“He aquí para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las clavijas redondas en agujeros cuadrados. No tienen ningún respeto por el status quo. Los puedes citar, estar de acuerdo con ellos; glorificarlos o vilipendiarlos. Lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Debido a que ellos cambian las cosas; impulsan a la raza humana hacia adelante. Y mientras que algunos pueden verlos como los locos, nosotros vemos genios. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo, son quienes lo hacen.”
Dirán que estoy zafado. ¿Qué coños tiene que ver la televisión mexicana con Jobs?
Nada, en apariencia. Sin embargo, leyendo un pasaje de su biografia escrita por Walter Isaacson, caí en cuenta de lo que tiene sumida a la televisión (y su principal exponente, Televisa), en la más jedionda de las mierdas en cuanto a calidad.
El empresario mexicano, en todos los niveles, tiene una máxima tatuada en las nalgas. “Al cliente, lo que pida.”. O como lo dijo el Tigre Azcárraga, “Si la gente quiere mierda, ¡mierda le daremos!”. Todo reducido a generar lana, sin cuidar nada más.
Steve no pensaba así. Su manera de generar productos exitosos es justamente contraria. “La gente no sabe lo que quiere, hasta que no se lo muestras”, decía. En una palabra, innovación, cosa de la que carecen totalmente Televisa y TV Apesta. Y esto se podría aplicar a muchas otras áreas en las que tenemos 0 competitividad.
No nos atrevemos a hacer otra cosa mas que refritear una y otra y otra vez, conceptos con éxito asegurado entre las masas, sin preocuparse por la calidad del producto. Si vende, lo hacemos.
Un ejemplo claro que ponia Jobs para apoyar su forma de pensar era: Si Henry Ford le hubiera preguntado a la gente qué cosa quería, le hubieran contestado “¡Un caballo más rápido!”. ¿Así, o más claro?
Señores, por más que se nos haya educado así, el cliente no siempre tiene la razón. Hay que mostrarle que hay cosas mejores.
Ahora que ando estrenando mi iPhone 4 “ese”, el amigo Ferly me quiso hacer un regalito para el mismo. La cosa es que, cuando llegó dicho regalito, me quedé con cara de pendejo (mas)…
¿Una caja vacia de MiniDV? Achis… si, el iPhone graba video, pero no a MiniDV…

Craso error. Era solo que no habia yo visto el artefacto en la perspectiva correcta.
Tadaaa… ¡un magnifico y económico Dock para mi iPhone! Ingenioso el muchacho. Con unas pequeñas adecuaciones (bujero pal boton, bujero pal cable) quedará genial.
Como pinches bolsones que somos en mi área de trabajo, tanto mi amigo Hugo como lloviznando nos la pasamos con weba todo el día.
Hoy no fue la excepción, pero algo me llamó poderosamente la atención. A medida que el joto del Hugo bostezaba como león, sentí que su peculiar forma de bostezar me recordaba a algo. ¿posiblemente un animal?
Escudriñé en los rescoldos de mi memoria por un rato, hasta que de pronto… me empece a reír pasando de lo discreto a la carcajada incontenible.
¿Por qué la risa? ¿A quien me recordaron los bostezos de mi joto amigo? ¿Un león de circo, acaso? No. No era por ahí.
La respuesta, en el video…
(Si no recuerdas a este perro, eres demasiado joven)
Anda rondando por ahí un texto, que he visto en varios blogs (cuyos autores lo han publicado como si ellos lo hubieran redactado), en el que, basado en verdades a medias y mitos urbanos, intentan desvirtuar al tío Steve y a quienes lo admiramos, y como tal lamentamos su muerte.
Basado en libros y reportajes de fuentes certeras y no en habladurías, me permito refutar algunas de las afirmaciones expresadas en dicho texto.
- El tío Steve era un cabrón, que maltrataba a sus empleados. Seguro. Tuvo una época en la que era un hijo de puta. Pero la vida le dio muy buenas lecciones de humildad (¡hasta lo corrieron de la empresa que el creó!).
¿Qué hizo él? ¿Sumirse en su derrota? No. Compró una empresa que Lucasfilms ya no quería, y unos añitos después, revolucionó el cine animado con una “modesta” película llamada Toy Story. Paralelamente, creó la empresa que gestaría lo que hoy en dia es el sistema operativo de las Mac, Mac OS X, combinando la interfaz más intuitiva (Mac), con el núcleo más robusto, seguro y flexible; Unix.
- Steve gastó los ahorros de su familia deliberadamente matriculándose en una universidad, para después dejarla. Esto es una verdad a medias. Jobs fue hijo adoptivo, pero su madre biológica se aseguró de que quien le adoptara, le prometiera que su hijo estudiaría una carrera.
Con esta promesa en mente, sus padres adoptivos lo mandaron a la universidad, en la que Steve no estaba contento, y en sus palabras, no le parecía justo que sus padres pagaran por algo que él sentía que no le estaba dejando nada. Por eso desertó, y se quedo de oyente únicamente en las clases que a él le interesaban.
- Steve no era un visionario. Se le llama visionario a aquel que tiene el don de vislumbrar más allá de su entorno y su presente. Si Steve no fuera un visionario, no se habría interesado en la interfaz gráfica, ni en los sistemas touch (creando una vertiente que ahora todos copian), ni en hacer un reproductor de música digital con características muy especiales.
- Apple, empresa rentable porque dá menos a sus clientes por su dinero. Esto es una vil tarugada. Apple es una empresa rentable, gracias a la visión de Steve para generar productos que gustaran al grueso de la gente. No porque cobren mas, y nos den menos. Seríamos muy estúpidos los Apple fans, si compráramos sus productos a sabiendas de que nos están dando menos. Esto aplicaría mas a Microsoft, cuyos clientes son cautivos, ya que es lo único que hubo por muchos años para las PCs, siendo una basura, y encima una basura cara.
Nadie nos vende un iPhone a huevo, ni mucho menos una iMac. Elegimos comprarlos porque sabemos que tendremos algo de calidad, que nos durará buen rato, y que mayoritariamente, funcionará con muchas menos fallas que otras marcas.
- Steve no es un genio, y no ha tenido que ver en las creaciones de Apple. Si Steve no fuera un genio, Apple no sería lo que es hoy. Quizá quienes no gustan de los productos de Apple, pongan en duda su genialidad, pero nada mas hay que ver donde esta Apple hoy en día, y donde estaba antes de que él volviera a la empresa.
Queda claro que uno de sus fuertes es el marketing. Pero también se necesita ser un genio para hacer lo que Apple ha hecho bajo su tutela. Quizá sus ingenieros creaban lo que él pedía. ¿Acaso un arquitecto interviene fisicamente en una construcción? No, y nadie pone en duda su autoría. Eso fue Steve para Apple. Muchas de las creaciones salieron de su mente, y participó activamente en el proceso de su creación.
- Jobs nunca dio un peso a obras benéficas. Esta es otra verdad a medias. Es cierto que Jobs se caracterizó por no cantar a la Gates si daba o no lana a obras de caridad o instituciones. Pero el hecho de que no las cantara, no significa que no las haya hecho. Posterior a su muerte, el director de Product (RED), una institución que ayuda a gente con VIH/SIDA, tuberculosis y malaria, declaró que Steve personalmente, y Apple eran, sin hacer mucha alharaca, uno de los mayores benefactores. Seguramente aparecerán varias noticias más al respecto. Caridad cantada no vale, tío Bill.
En resumen, no crean todo lo que leen. Escribo esto pensando en las posibles críticas que recibiré, y aun así me animo a publicarlo. Seguramente algunos me tacharán de apologista de Jobs, o de vendido a Apple. No intento disculparlo o endiosarlo, solo exponer lo que a mi muy pinche y particular punto de vista, es, y no es acerca del tío Steve, y de Apple.
He dicho.

Hoy se va un hombre que cambió muchas cosas a su paso por el mundo.
Se ha ido el verdadero impulsor de la computación personal, creador de conceptos antes impensables para el ser humano.
En mi mente y en la de muchos que saben la verdad detrás de lo que se conoce superficialmente, Steve está muy por encima de Bill Gates en todos los rubros. Originalidad, visión, innovación, perfeccionismo, y más.
Como todos los grandes, Steve no lo inventó todo. Cierto que Steve no inventó la interfaz gráfica, pero tomó una idea que otros desecharon, y le dió forma, color, y la hizo grande. Gates solo aprovechó una oportunidad, y le robó el lugar en la historia que merecía por mucho más que un sistema operativo mediocre. Quizá omnipresente, pero aún así, mediocre.
Y de ahí, la revolución tecnológica. iPod, iPhone, iPad… la industria de los teléfonos inteligentes y las tabletas no sería lo que es ahora sin Jobs. Ahí es donde se vió quien es quien. Gates se ha quedado muy, muy atrás.
Dificilmente Apple será lo mismo sin el. Ojalá Cook y quienes vengan despues puedan llenar sus zapatos. Lo dudo.
Descansa en paz, tio Steve.
Ahora que mi patrón se vio generoso y me proporcionó un iPad pa mi solito, aparte de los usos que le pueda dar pal trabajo (que aunque ustedes no lo crean, sí los hay, y muy muy prácticos), he estado explorando algo que ya había probado en mi iTamagotchi: la lectura.
Desde morro he tenido el habito de la lectura, y desde morro he tenido el mismo problema. Como ya había dicho alguna vez, ciertos formatos y tamaños de libros me dificultan las cosas. Me cuesta mucho acomodarme para leer largo y tendido, como me gustaría. Debido a esto, y malamente, lo venía dejado de lado, salvo lo que leo internet.
Con la llegada de los teléfonos inteligentes, y los e-readers para éstos, el panorama me ha cambiado radicalmente. En especifico, mi iPhone, y el excelente cliente Kindle de Amazon, con miles de títulos en su stock, me han vuelto a poner en órbita de la lectura. Esto, en el caso de los libros.
Ahora con el iPad, se me abre un nuevo camino, igual de alentador: el de las revistas. Todo aquel que ha visitado mi centro de operaciones, y particularmente mi baño, sabe que tengo MONTAÑAS de revistas. Desde las más actuales, hasta mis revistas de videojuegos de hace 20 años.
Desde hace años la empresa Zinio ha venido desarrollando su sistema de suscripción y entrega electrónica de revistas que se ven normalmente en los puestos de periódicos; sin embargo, nunca había sido tán llamativo como ahora, con la facilidad de traer tu iPad, y leer tus revistas preferidas donde te de tu gana, sin cargar alteros de papeles, con o sin conexión a internet.
En el tema de los precios, también se gana. Por ejemplo, la Conozca Más, que compro mas o menos regularmente, en papel cuesta 36 pesos, mientras que la edición electrónica, cuesta 24.
Y esto trae a colación el asunto de la ecología. Entre más gente adopte la lectura electrónica, menos papel se desperdicia. Todos ganamos.
Habrá quien diga que los iDevices son lujos caros (quizá para algunos solo sean eso), pero para mi como para muchos otros, han sido de enorme utilidad. Y la lectura, solo es una de muchas más usos que ofrecen.
En estos días he estado leyendo la historia de una mujer que admiro bastante.
Karen Carpenter, la voz que, aún en las canciones alegres, transpiraba una perceptible tristeza.
A sus veintitantos años, con toda la lana que hizo en base a su esfuerzo y el de su carnal, era una persona prácticamente secuestrada por su familia. No podía mover un dedo sin que su áspera y autoritaria madre, o su hermano (el preferido de su madre) lo aprobaran. Le fue negada una vida normal, y siempre fué relegada a segundo término en favor del hermano.
El ser mantenido en esa burbuja de sobreprotección y control absoluto, tiene un costo muy alto al querer intentar salir, vivir, tener un novio, o casarse. Sin experiencia ni seguridad alguna, tropezó feamente, y de cada tropezón fue culpada, criticada y casi crucificada por su poco comprensiva familia.
A dos días de casarse, se enteró que su futuro marido no era lo que aparentaba. Ella pidió el consejo de su madre, y ¿cual fue la respuesta de la señora? “Mija, ya pagamos todo, ya invitamos a todos. Ora te chingas” cerrando con un tierno “Quisiste destender la cama, ¡ahora te acuestas!”
Al no tener control sobre su vida, quiso tener control sobre su cuerpo, adoptando una conducta obsesiva y destructiva. Lamentablemente, se le fue la mano, y se mató de hambre, literalmente.
Toda la historia guarda una fea simetría con la de alguien que conozco. Espero que el destino le guarde algo mejor que a la pobre Karen…
Por cierto, escribo esto escuchando el disco que pudo ser su exitoso lanzamiento como solista (muy, muy bueno, he de decir).
Pudo ser, porque después de una enorme producción, hecha con toda su dedicación, a cargo de Phil Ramone (generador de muchisimos top 40 de los 80s), y habiendole puesto 400,000 dolares de su bolsa, su carnal dijo “NO ME GUSTA”, y su jefa dijo “NO SIRVE”. Siendo así, fue embodegado hasta 1996, 13 años después de su muerte. Una lástima, ya que en verdad esta muy bien hecho, y hubiera significado un paso hacia su independencia, tanto artística como personal.
Karen, mis respetos para ti.
Rompo el silencio que ha reinado en este espacio, con una pregunta que, después de una plática, me amaneció dando vueltas en la cabeza como taladro de dentista, y sentí la necesidad de compartirla…
¿Cómo entender la psique de un hombre que, a sus diecitantos años se sentía tán maduro y por encima de toda la plebada de su edad, que en los años del furor del IRC, sólo frecuentaba canales como #30ytantos, #maduritos, #40canalaire (léase como “cana al aire”), y que, con todo lo paradójico que eso resulta, ahora, 12 años después, llegando escasamente a sus 30 inviernos, se haya consagrado como un patán, irresponsable, indolente a todo lo que no sea él mismo, y que huyó de manera cobarde de la debacle que él mismo provocó con sus poco razonadas acciones, dejando deudas morales y económicas por doquier, sin la más mínima excusa o explicación?
Quizá me rompo la cabeza por algo (o alguien) que no vale la pena, sin embargo, la pregunta anterior vuelve a mí con frecuencia. Particularmente cuando me preguntan por él.
Amigos psicólogos, ilumínenme.